VALENTINA ROSS
Pasaron algunos días desde mi plática con Rubi. Sus palabras seguían en mi cabeza como una alerta constante.
Con Josh, intentaba mantener la fachada perfecta. Cenábamos juntos, veíamos películas en el sofá y yo forzaba mis mejores sonrisas cuando él hablaba, emocionado, sobre los preparativos para nuestra boda dentro de seis meses. Estaba de acuerdo con los colores de la decoración, con las opciones del banquete y con los posibles destinos para la luna de miel, mientras, por dent