ARES BECKETT
— ¿Puedo besarte?
Ella parpadeó, su respiración falló mientras miraba mi boca.
— ¿Es una petición?
— Es una pregunta — aclaré.
— En ese caso, la respuesta es...
Sabía exactamente lo que iba a decir. Un gran, terco e irritante "no". Así que, simplemente no dejé que terminara la frase. Bajé la cabeza y capturé sus labios con los míos.
Deslicé una de mis manos por su espalda, enredando mis dedos en las ondas de su cabello oscuro para inclinar su rostro en el ángulo perfecto. Mi otra m