RUBI MONTENEGRO
El sueño me jaló hacia abajo con fuerza, arrastrándome a una pesadilla vívida y sofocante.
En el sueño, estaba de vuelta en la casa de mis padres. Mi madre, Leonora, estaba frente a mí, con esa sonrisa plástica y los ojos fríos, señalando mi barriga con su dedo de uñas rojas.
—Eres una vergüenza para esta familia, Rubi. Una ballena. Mira a tu hermana. ¿Por qué no puedes ser como Camila?
La voz de mi hermana sonó enseguida, una risa estridente y cruel, burlándose de mi ropa holga