ARES BECKETT
El fin de semana por fin llegó, trayendo consigo la primera cita oficial de nuestro nuevo acuerdo. Yo no planeaba una simple cena para salir del paso. Quería exhibir mi poder. Quería mostrarle al mundo entero a quién pertenecía Rubi Montenegro Beckett, y restregarle en la cara a la sociedad que nuestro matrimonio era inquebrantable.
Esperé al pie de la gran escalera de la mansión, ajustándome los gemelos de mi saco. Cuando escuché el sonido de sus tacones, levanté la mirada y, por