El consejo de Angélica fue simple.
—Entonces díselo.
Aquellas palabras se repitieron en su cabeza durante esa noche manteniéndola despierta hasta muy tarde.
Si fuera tan simple.
Paolo no la contactó durante el sábado y eso la hizo sentirse más insegura.
Más de una vez ella se sintió tentada a llamarlo, pero siempre se arrepintió antes de hacerlo.
El domingo por la mañana fue a visitar a su padre, si se quedaba encerrada en su casa por más tiempo se iba a volver loca. Necesitaba pensar en algo m