Paolo ocultó su sonrisa. Era difícil predecir lo que Loredana iba a decir cada vez que abría la boca. Y rara vez lo decepcionaba con sus comentarios ingeniosos.
A la distancia divisó a Renardo y su esposa, sentados en unas perezosas. Ellos los notaron segundos después.
—¿Qué sucedió? —preguntó Carla tan pronto llegaron con ellos.
—Di un paso en falso —explicó Loredana.
—Yo diría que fueron más que uno —dijo en voz baja lo suficiente para que solo ella lo escuchara.
Loredana lo mando a callar