Se tomo la cabeza, no se estaba sintiendo bien, todo alrededor le estaba dando vueltas, ya era la tercera vez en esa semana que sentia mareos y muchas nauseas.
—Arianne no tomes en serio las palabras de mi hijo —ella asintió, se sujeto oportunamente del señor Malcolm —¿estas bien?
—No lo hago,—esquivo la segunda pregunta no quería preocuparlo por un baja de defensas —Sé que no es él que está hablando pero eso no indica que no me duela —aseguro tragando el nudo en su garganta.
—Vamos,—el señor M