Karola se sujetaba la cabeza, cubriéndose los oídos, porque era tan difícil hacer que una niña se quedara dormida, ya le había alimentado también cambiado la ropa, que podía hacer para que se durmiera y dejara de llorar.
—Por favor ya cállate, tu madre volverá pronto, solo duérmete
Definitivamente no tenía paciencia ni el amor maternal, eso no iba con ella. se preguntó a qué hora dijo Lizzy que volvería.
El timbre del departamento timbro, como no tenía quien atendiera por ella, ahora tenía que