A medida que pasaba el tiempo, cada día que Lily resistía en la unidad de cuidados intensivos neonatales era una victoria para Alice, quien ya había recibido el alta hospitalaria, pero pasaba más tiempo en el hospital que en casa. Alice vivía únicamente para su hija, dejando todos sus problemas de lado para concentrarse en lo más importante: verla salir victoriosa de aquel hospital y llevarla por fin a casa, donde todo había sido preparado con amor y cariño.
Ya estaba a punto de cumplirse un me