Cuando entra en su apartamento, Richard encuentra a Madeline en la cocina, frente a la estufa, preparando algo de comer. Lleva unos shorts cortos y una blusa transparente que deja ver los pezones a través de la tela. Richard se siente incómodo; después de todo, nunca en su vida la había visto de esa manera. Intenta comprender la situación, pero se queda paralizado.
—Qué bueno que llegaste. —Madeline camina hacia él, demostrando que no se siente incómoda con la ropa que lleva puesta—. Tengo una