La estancia en el hospital dura apenas unos días, y George recibe el alta para continuar su recuperación en casa. Cuando llega al apartamento y encuentra a Alice junto al resto de la familia, siente una inmensa alegría, pero enseguida nota, con extrañeza, el hematoma en la cabeza de Richard.
Silvia comprende que ha llegado el momento de contarle a su esposo toda la verdad sobre lo que ocurrió desde que fue hospitalizado.
—No puedo creer todo esto —comenta George, horrorizado por la información