Danniel
— ¡Buenos días! — saludo con una sonrisa.
Hoy es un buen día, lo presiento, vine enfocado, renovado y sé que al fin podré controlar a Lilian. Es simple, la ignoro y en algún momento se cansara, no importa cuán caradura sea, algún límite debe tener.
Acciono el piso del ascensor al que voy a subir pero era de esperarse. Lilian sube pero no la miro más de un segundo, no importa lo que pase, no voy a mirarla.
— ¡Buenos días Danniel! — me saluda esperando que la miré.<