Mundo ficciónIniciar sesiónLa celebración en la habitación de la pequeña fue inmediata cuando la maestra regresó a darle la noticia de que efectivamente había conseguido el puesto que la convertiría en su niñera. Zarah en el piso daba vueltas para dejar que su vestido volado se abriera como una encantadora campana, mientras Zoey en la cama se movía de un lado a otro hasta que la tos la invadió.
De inmediato Susannah tuvo que atenderla. Ciertamente ha sido de los días más felices para las solitarias niñas que






