Beatriz
—Creo que lo mejor es que me quede aquí y siga adelante por mi cuenta — digo mirando mis manos sin poder mirar a mi esposo a la cara.
—Como piensas siquiera en sugerir eso Beatriz, acaso no te das cuenta de cómo están las cosas y cómo van a seguir estando las cosas, dije que vamos a casa.
—No, Lucas, estoy avergonzada, me siento miserable por engañar a toda tu maravillosa familia y no quiero ver la decepción en sus ojos cuando me vean — niego — tengo suficiente con mi familia odiándome.