Beatriz
Termino de cambiar a los bebés y como llevo haciendo las últimas dos semanas los llevo hacia el patio del convento para que tomen un poco de sol mientras que lloro en silencio, mi pena, estoy tan triste que no puedo siquiera fingir una sonrisa. Trato de cuidar de mis pequeños lo mejor que puedo, estoy feliz de que realmente estén saludables, pero necesito darles algo mejor que esto.
Voy a tener que irme de aquí en algún momento, miro a las monjas que caminan de algún lugar a otro por lo