Lucas
—No puedo creer que mi hermanito se esté por casar — mi hermana sonríe desde la parte trasera del auto mientras la mujer a mi lado se pone un poco más roja — ¡No puedo creer que seré tu testigo sin decirle a mamá y papá!
—Silencio Lucía o te dejo en la acera más próxima.
—No me harías eso — se reclina en el asiento trasero — eres más dulce que un pan, así que no me amenaces hermanito.
Quisiera decir que no, pero debo admitir que no dejaría a Lucía en medio de la carretera. Paso una mano p