Pov Samantha.
Estaba de espalda, descalza y con un moño desordenado revisando los archivos que había imprimido para trabajar en el proyecto. Con eso de que él guapo de mi jefe nos había dado quince días para terminar de montar todo, ahora había que trabajar horas extras, y yo decidí que sería bueno hacerlo en la elegante oficina de Fernando, ya que no quería que se burlara de mi oficina.
—¿Qué haces aquí? —pregunta haciendo que brincara por el susto.
Fernando era como un gato cauteloso que se m