LARISA….
Se suponía que estaba muerta.
No se suponía que ella regresara luciendo más saludable de lo que estaba antes de dejar la manada.
¡Mierda!
Iba a matarla.
Se salvó de mi dos veces.
No se suponía que estuviera viva y me aseguraría de que mi tercer intento por matarla permaneciera muerta.
Tiene que morir después de lo que me hizo en el baño. La humillación. ¡Diosa! Mataría a esa perra.
Intenté mirar a alguien más que a ella mientras me tragaba la cena a la fuerza, con las manos temblando