ALFA RASTUS;
Mi corazón no latía.
Era una carrera salvaje.
Corría tan rápido y con cada segundo que pasaba, temía hacer algo estúpido y avergonzarme delante de Agnes, que parecía estar serena.
Cómo lograba la máxima compostura era algo que obviamente necesitaba aprender.
"Tal vez ella también lo perdería si estuvieras con ese vestido y tuvieras ese cabello..." gimió Lex en mi mente.
Podría arrancarle ese vestido a pesar de que me muero por verla con él desde que lo recogí ayer. Podría arrancarl