Era un nuevo día y James estaba en la oficina mirando lo pendientes del día junto con Ángel, aunque a veces se distraía al recordar lo de la foto.
- Oye Ángel – le llamó mientras se recostaba en su asiento y dejaba escapar un suspiro.
- Dime.
- ¿Ese sujeto tiene alguna pista real del paradero de mi hijo? – preguntó frunciendo el ceño, ya que estaba leyendo el reporte del supuesto investigador profesional que contrato.
- Aun nada, ya vez que la investigación nos llevó hasta la enfermera que fue