Mundo ficciónIniciar sesiónÉl entra y me mira a mí, luego a Anna, frunciéndole el ceño y de manera desafiante. La pone muy nerviosa, mientras él la observa me fijo en él que luce desarreglado, como si hubiera pasado una horrible noche.
Me sorprende, pero no quiero hacerme ilusiones.
—Ya lo escuchaste. Nadie se mete con sus hombres —dice Anna de forma amenazante, dejando la bolsa con mis cosas a mi lado y mirándome—. Le diré a mamá que estás conmigo; no creo que quieras que te vea así. Llámame cuando







