Mundo ficciónIniciar sesiónEl resto del viaje lo hacemos en silencio hasta que llegamos a su casa. Entramos al estacionamiento y al bajar, no pienso en otra cosa más que irme de allí cuando veo que le suena el teléfono y él lo mira.
Dejo de mirarle y hago lo más sensato, huir como lo hiciera la anterior vez, aunque en esta no hay chicas esperándole, pero no dudo que las haya en su piso. Tal vez me llama o tal vez no, y no me espero a averiguarlo.
Subo en la moto y salgo de allí, aprovechando que la puerta







