Mundo ficciónIniciar sesiónNo protesto, me dejo llevar por la pasión que emana de su boca. Su lengua se entrelaza con la mía mientras el agua cae sobre nosotros. Él no cesa de besarme, presionándose contra mí. Su boca es arrasadora, casi me deja sin aliento, hasta que me otorga un breve respiro y, sorprendentemente, me hace dar la vuelta, estrellándome contra la pared.
En ese instante, soy consciente de su gran erección, que se desliza entre mis piernas, estremeciendo todo mi cuerpo cuando roza mi centro.







