Mundo ficciónIniciar sesiónCierro la puerta y me recuesto sobre ella. Inhalo y exhalo varias veces para calmar mis ahora revolucionadas emociones, y de paso sacarme de la cabeza ese beso que no tiene nada de importancia. Me acerco al lavamanos y dejo la cartera a un lado para mirar mi patético reflejo en el espejo.
Quiero golpearme contra él, porque lo cierto es, que este hombre déspota y mandón está revolucionando mi vida como nadie lo había hecho antes. E inclusive podría contar con mis dedos los chicos con lo







