Mundo ficciónIniciar sesiónHe aceptado, y solo porque me enoja y me reta con su prepotencia al mismo tiempo; sin embargo, no puedo creer que haya rechazado los encantos de Gia. Pensando en ella, marco su número y la llamo. Tengo curiosidad por saber qué sucedió.
—¿Emma?
—Sí, soy yo. Quiero saber cómo te fue —indago, y ella suspira hondo al otro lado de la línea—. ¿Tan mal fue?
—No me lo vas a creer —dice, echándose a reír.
—¿Qué no me voy a creer?
—Que es el primer hombre que se resis







