Mundo ficciónIniciar sesiónSin más remedio, me dirijo hacia la señora Thorne y me presento ante ella con mis saludos, poniéndome a su disposición. Ella me observa de arriba abajo, ajustándose la montura de sus gruesos lentes. No parece muy feliz de que trabaje allí.
Se levanta de su puesto y me pide que la siga. Me conduce al mostrador, el lugar que efectivamente ocuparé, y a partir de ahí comienza a darme indicaciones y a mostrarme las distintas dependenci







