Mundo ficciónIniciar sesiónPensé que me replicaría, pero se sienta a mi lado. En silencio extiende sus piernas y se apoya con sus manos echándose un poco hacia atrás, adoptando una postura relajada. Estamos a la sombra que dan la copa de los árboles, aunque ya no hay mucho sol se siente el resplandor y la calidez del clima.
―Bien, pregunta.
―¿Cómo era ella? ―indago y luego me arrepiento.
De verdad que no quiero desilusionarme de Anna. Que mamá tenga razón en sus sospechas nos pondrá muy triste a la







