Capítulo 61.
Algo extrañamente caliente se encontraba en mi cuello y me daba cosquillas.
Me moví un poco pero el extraño calor me siguió. Abrí los ojos en la semi oscuridad; faltarían quizá unos minutos para que el sol saliera por completo.
Había sido un buen sueño reparador.
Me estiré un poco disfrutando de mi merecido descanso antes de que aquella cosa extraña volviera a llamar mi atención. Desperté un poco más y me di cuenta de que tenía un enorme cuerpo a mi espalda. Presumiblemente era un hombre ya que