Olivia
Era una mañana tranquila en la oficina. Y me encontraba sentada en mi cómoda silla frente al escritorio, mirando por la ventana mientras el sol se filtraba a través de las persianas. A pesar de la calma exterior, mi mente estaba en constante agitación. No poder ver a mi esposo desde que se fue a Arabia Saudita me afectaba profundamente. Aunque hablábamos todos los días, la distancia física es un peso que no podía ignorar.
Suspiré y me obligué a concentrarme en todo el trabajo que tenía