Tania estaba huyendo, era lo que hacía, sabía que estaba mal, pues no tenía por qué hacerlo, ella no había sido la culpable de aquel beso, aunque así lo pensara.
— ¿Qué haces aquí? — preguntó Jane, no la esperaba y tenía planes para su fin de semana.
— Vine de visita — dijo con seriedad, sabía que cuando su amiga tenía aquella actitud, era porque estaba algo ocupada.
— ¿Mal momento? — preguntó y esta sonrió nerviosa, en silencio, escucho la voz de un hombre, sabía quién era, aquel acento argent