Las náuseas y los mareos ocasionales, no deberían ser señal de nada. Pero tenerlos con tanta insistencia en la última semana y en compañía de un retraso menstrual, sí que hablaba. Mucho, para ser precisos. Entonces, mi mano temblando sosteniendo la prueba de embarazo casera, tampoco debería sorprenderme tanto.
Es positiva.
Estoy embarazada.
Según indica aquí tengo más de tres semanas, tapo mi boca con la mano libre asombrada, y al mismo tiempo siento que estoy flotando. Como en un sueño.
—¿Voy