88. ¿Quién eres tú?
Daniel se sentía como un barco a la deriva en medio de una tormenta perfecta. La noticia que Laura le había dado lo había sacudido hasta lo más profundo de su ser. Su mente, por lo general aguda y calculadora, ahora no le dejaba pensar con claridad.
Se movía de un lado a otro en su oficina, incapaz de encontrar calma en ningún rincón.
El teléfono sonó con insistencia, su tono estridente rompiendo el silencio de la habitación. Daniel lo tomó con manos temblorosas, su corazón latiendo con fuerza