107. Lo que he descubierto puede cambiarlo todo.
—Nadie me creyó quisieron hundir mi vida, pero usted contrató un abogado para mí y me acogió en su casa,— hizo una pausa dramática y se limpió una lágrima inexistente del ojo— cuando perdí a mi bebé… porque quedé embarazada, usted quedó embarazada y ya nos habíamos hecho tan amigas que me pidió que fuera su niñera porque no confiaba en nadie más para dejar a sus hijos en sus manos.
Aurora quedó inmóvil ante esa revelación. Tenía tanto por recordar, tanto que odiaba sentirse tan ajena a su propi