- Nunca entiendo qué tienes en la cabeza - Natalia rebajó con la mirada a Lara - Apenas van un par de años de que te sacaste de encima el parásito de Víctor y ya mantenés a otro hombre.
A Lara le latía la yugular.
- A quien mantenga yo en mi casa, es problema mío - dijo entre dientes.
- ¡Ojalá fuera solo problema tuyo! ¿Olvidaste todo lo que nuestra familia tuvo que soportar cuando saliste embarazada de Víctor?
Dante agudizó la mirada.
Por lo que entendió de lo que escucharon, esa mujer era la