Derek.-
Daniel se quejó de dolor cuando su hermana le colocó un paño que cubría unos cubos de hielo en el ojo, en el otro extremo de la estancia destrozada por la batalla campal que esos dos habían librado estaba Derek limpiándose la sangre de la nariz con un pañuelo.
— En la situación en la que estamos ustedes deciden perder el tiempo en una pelea, señores tenemos que encontrar a una mujer que está en peligro ¿Son idiotas o qué?
— Si supieras lo que él hizo estarías de mi lado –Soltó con enojo