Derek.-
Al otro lado solo se escuchó el tono de la llamada colgada por el secuestrador Derek no pudo mover un solo musculo sus mayores temores se estaban haciendo realidad primero Anna y ahora su pequeña.
— ¿Derek que te pasa? –Tamara se acercó al ver a su amigo ponerse tan blanco como una hoja de papel.
— Diana –Respondió con un susurro.
— ¿Qué le paso? –La expresión preocupada de la joven llamó la atención de la agente.
— Secuestraron a mi hija –Soltó Derek al final, su teléfono resbaló de sus