Cap. 50 Una pista
Bruno lloraba desconsoladamente y Livana se le acercó a decirle:
—Encontraremos a tu hermanita.
—Debí detenerla… Ella es chiquita.
Julia miraba todo con desesperación y entonces pensó en la única persona que podía ayudarlo usando sus contactos del lado oscuro y se apartó de todos ellos y marcó el número de Rossi.
Florentino vio el número, ya se esperaba esa llamada y cuando contestó:
—Julia.
—Florentino ha pasado algo terrible, raptaron a Sofía… la hija de mi hijo Lauren, ¿puedes ayudarme?