Mundo de ficçãoIniciar sessãoLay se ha vuelto loca y sigue insistiendo en que debemos ir a impedir la boda, no he logrado convencerla de que perdió un tornillo y uno de los importantes, precisamente el que sujetaba una parte vital de su cerebro.
Estoy arreglando a Bernard para que vayamos a dar una vuelta por la plaza, le encanta correr detrás de las palomas. Mientras tanto, yo me siento en una banca a mirarlo. Lay y Paulo van a vernos ah&i







