Analu
Me uno a la enorme familia reunida en la mesa. Faltan pocos minutos para la entrada del año nuevo. Están todos preparando champán, sidra, copas y todo lo necesario para recibir con los brazos abiertos el nuevo año que comienza.
— ¡Falta solo un minuto! — dice uno de los tíos de Santiago.
Pronto las familias se juntan. Tía, tío, hijos… y yo me acerco tímidamente a Santiago, quien pasa su brazo por mi hombro y me abraza.
5, 4, 3, 2, 1...
— ¡FELIZ AÑO NUEVO! — dicen todos al mismo tiempo y s