C36-HAZME EL AMOR, MATEO
El lujoso auto se detuvo delante del edificio de Blackwell Corp. Bianca bajó con elegancia y asintió al vigilante que la saludó.
—Buenos días, señora.
Ella sonrió y entró en la empresa. Necesitaba la firma de Mateo para unos documentos del ducado. El abogado había llamado esa mañana y la situación no podía esperar.
Desde el beso en el restaurante, habían coincidido poco. Pero sorpresivamente, Mateo había estado pendiente de Thomas durante su enfermedad, incluso durmió c