C33-TE ODIO, PERO ERES MÍA
CHICAGO / OCHO AÑOS ATRÁS.
El loft olía a sexo y a traición.
Aquiles lo supo antes incluso de que el ascensor se detuviera. El aroma dulzón del perfume de Blair mezclado con sudor ajeno y el regusto metálico del miedo que aún no había nacido. Las luces bajas, las copas de Burdeos medio vacías sobre la mesa de ébano, un tanga de encaje negro tirado como basura junto al sofá de cuero italiano de treinta mil dólares, las malditas velas de cera de abeja agonizando j