C140- ETHAN FOSTER
Tres días después, un Rolls-Royce Phantom negro se detuvo en la pista privada del aeropuerto. El sol de la tarde arrancaba destellos de la carrocería impecable mientras Angelo esperaba junto al vehículo, con gafas oscuras y una mano en el bolsillo. Aurora, a su lado, lo abrazaba mientras su cabello se movía ligeramente con la brisa.
—Nunca me hablaste de este amigo —le dijo ella, observando el cielo en busca del jet que estaba por llegar.
Angelo suspiró y la besó en la sien a