C136-CREO QUE SE DÓNDE ESTÁ JIMENA
—¿William, eres tú?
Un sollozo ahogado fue la respuesta.
—Tío Angelo, tengo miedo —musitó el pequeño—. El hombre malo me persiguió en el bosque.
Angelo se desplomó en su silla, con las lágrimas rodando libremente por sus mejillas.
—William, escúchame —dijo, intentando controlar el temblor en su voz—. Estás a salvo ahora. Voy a ir por ti. ¿Ok?
—Ven rápido, tío —respondió William—. Quiero estar contigo.
Angelo escuchó cómo el teléfono cambiaba de manos.
—Angelo