C135 -TÍO...
C135 -TÍO...
La casa de Rachel era acogedora y William estaba sentado en el sofá, ya no acurrucado, sino algo más relajado. Sostenía un vaso de leche con chocolate mientras Rachel estaba sentada a su lado, tejiendo una bufanda de colores.
Habían pasado días desde el rescate y el niño había empezado a hablar, poco a poco. Rachel había sido paciente, amorosa, constante.
—¿Te gusta el chocolate caliente con canela? —preguntó sonriendo—. Mi abuela me lo preparaba así cuando era pequeña.
William asi