EL CUMPLEAÑOS DE LA ABUELA.
EL CUMPLEAÑOS DE LA ABUELA.
Al día siguiente, ninguno de los dos fue a la empresa, cuando April estaba preparándose, Marcelo ya estaba vestido con ropa informal, llevaba jeans y camiseta, que para su mala suerte resaltaba sus trabajados brazos y su definido abdomen.
Ella se perdió en sus propias fantasías y recobro el sentido cuando él se aclaró la garganta.
―¿Estás lista?
―Sí, pero ¿A dónde vamos? ―ella no podía quitarle los ojos de encima y esto emociono secretamente a Marcelo.
―¿Me veo