Cuando nos despertamos los dos volvimos a abrazarnos, besarnos, qué pereza, pero debía ir con Juddy para ver los vestidos de novia, nos metimos a ducharnos estando allí, volvimos a amarnos, parece que los estragos nos dieron un pedacito de tiempo para hacerlo, ay, qué besos tan calientes, que manos que me acariciaban tanto y me alzo para que ponga mis piernas alrededor de su cintura, me embestía gimiendo ronco que era lo que tanto anhelaba, me agarraba fuerte de su cuello besándolo, mierda, qué