Cuando cerré la conversación, ni tonta, me puse a demostrar lo que aprendí de un amigo genio de informática, me enseño a hackear Facebook sin que el dueño se dé cuenta, entre a su Facebook y tuve acceso a su “tesoro erótico”, mis manos las restregaba de ansiedad, miraba esa bendita carpeta con ansias y me dije.
—Vamos a abrir lo prohibido, vamos a conocer al Adam follador, al animal en celo
Abrí la carpeta y había videos, guau, videos de sexo con su esposa, videos para mis noches solitarias, me