178. Nunca estuve mejor
—¡¿Treinta y cuatro?!
Exclama con fuerza Jenny una vez que conoce la edad verdadera de Ale. Esta misma susodicha echa una tronada de risas por su reacción y Maya asiente despóticamente. Aún no puede asimilarlo.
—¡Dame tu identificación! Eso es imposible —Jenny expresa sin poder creerlo tampoco.
—Claro que es posible. ¿Qué no ves? —Maya dice.
—No se preocupen, mañana llevare mi identificación en bandeja de plata —Ale responde, aun divertida por sus reacciones.
—Por supuesto que sí —Jenny