Capítulo 74; La voz de dios.
— ¿Hablar?, yo no quiero hablar contigo, ¡eres una descarada!— le dijo furiosa, pero controlada— No tengo nada que hablar con una mujer como tú , nada que hablar con la que fue la amante de mi marido.
—Fui la mujer que amaba— le dijo Melina segura de si misma, le avergonzaba haber amado a un hombre que aun estaba casado, si, estaba moralmente mal, pero no se arrepetìa de haber amado a Anibal— Le pedí conversar a solas porque creo que nos debemos una conversación, usted y yo tenemos mucho de q