Por Roque
Ricardo se había ido y mi hermano estaba esperando que yo decidiera hacerlo, pero no me pensaba mover hasta que se fuera Leonardo, César se retiró a su dormitorio.
-Quiero saludar a Maxi.
Digo pensando en estar un rato a solas con Irina.
-Está durmiendo.
-Ya lo sé, sólo le doy un beso, sin despertarlo.
-Está bien.
Me contestó Irina, y yo la seguí con una sonrisa que bailaba en mi rostro.
Entramos a la habitación de Máximo, sus sobrinas se hicieron las dormidas, es que era bastante ta